¿Donde está la viña?
Y al caer la tarde, todo volvió a respirar, y mis Pinot siguieron su crecimiento gracias a la mano del hombre…
Y a mi desbrozadora, claro…
Y un angel entró en el viñedo a oler la primavera…
Mis dos florecillas se sentaron junto a mí, y nos despedimos del sol, que de nuevo mañana permitirá rebrotar la vida.


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